Board authorizes funding for Sheriff’s Office Body Worn Camera Program

For Immediate Release: Monday, December 21, 2020

Sponsored by: Board of Commissioners

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Following several months of information gathering and deliberation, the Washington County Board of Commissioners voted unanimously on December 15 to authorize spending for body worn cameras for Sheriff’s Office patrol and civil deputies. As emphasized by Board Chair Kathryn Harrington, “These cameras are intended to serve as just one ‘tool in the toolbox’ to support accountability, transparency, safety and continuous improvement of our law enforcement services. I’m thankful that we took the time to hear from the community and gain additional insights from our subject matter experts to inform this decision.”

The expenditure of approximately $1.3 million over five years will provide full deployment of cameras for 210 deputies and upfit 129 patrol vehicles with related technology equipment. In a series of annual installments over five years, the funding will be derived from the County’s General Fund as well as Enhanced Sheriff’s Patrol District and Public Safety Levy dollars.

The Sheriff’s Office expects that the process to deploy all cameras, including a rigorous training component for deputies, will take approximately one year to complete. It’s anticipated that technology installations in all vehicles will continue into 2022.

Sheriff Pat Garrett shared his appreciation for the thorough decision-making process and the board’s support, stating “I thank commissioners and community members for their thoughtful engagement on this important issue. The knowledge gained from those discussions helps us scale-up and monitor deployment in a more community informed way. We will continue to benefit from ongoing input from community members and our Latino Advisory Commission as we strive to ensure this program adds public safety value for all community members.”

Chair Harrington also her expressed gratitude for the variety of input received from county residents. “I appreciate the time and effort involved in providing this important feedback. We took to heart the expressions of fear, suspicion and even anger that we heard among people of color in our community. We also heard expressions of support and appreciation for the vital role our law enforcement officers play in community safety.

In mid-June, following the tragic death of George Floyd and growing nationwide concerns about police use of force, Chair Harrington brought forward a proposal for the full board to consider an allocation, as an amendment to the proposed budget, to fully fund the Sheriff’s Office Body Worn Camera (BWC) Program. After several initial conversations with community organizations representing a broad spectrum of residents, Harrington proposed —and the full Board voted in support of—a motion to appropriate the funds, with authorization to spend after the board had the opportunity to engage with historically marginalized groups. 

In August, a series of six culturally specific online meetings were held to solicit community feedback on the BWC Program, and other topics of public interest. On September 22, county staff presented a written report to the Board on community perspectives and findings which includes a summary of the polling data. On September 29, the Board deliberated at length regarding information received from the listening sessions and agreed to seek additional input and clarification from staff before moving forward with a final decision. In November, the board also benefited from public feedback obtained at four Community Investment Conversations designed to center community needs in the county’s annual budgeting process.

In response to significant community sentiment suggesting the reallocation of funds from law enforcement functions to behavioral and mental health services, the board requested a briefing on the continuum of intervention services currently available to county residents. On December 8, Behavior Health Program Coordinator Kristin Burke presented an overview of the county’s robust crisis response system which includes close collaboration with the Sheriff’s Office. Burke highlighted the success of Mental Health Response Teams (MHRT) which pair deputies with mental health clinicians who are specially trained to get people the help they need in a crisis and avoid deeper involvement in the criminal justice system. She explained that MHRT is similar to the widely respected and successful CAHOOTS model which has operated in the city of Eugene for over 30 years. Burke went on to explain that the system is currently being evaluated through a multi-disciplinary process to identify gaps and provide recommendations for service expansion. The process will include community engagement on an initial draft report, prior to final recommendations to the board in 2021. Burke added that the evaluation process will also consider the potential for new related resources associated with the regional Supportive Housing Services (SHS) Measure that voters approved in May of 2020.

The Board’s decision to move forward with funding the BWC Program includes continued interest in exploring options to enhance Washington County’s crisis response system and address unmet community behavioral health needs.



La Junta de Comisionados autoriza la financiación del programa de uso de cámaras corporales para los oficiales de patrulla y civiles de la Oficina del Sheriff

Después de varios meses de recopilar información y deliberar, la Junta de Comisionados del Condado Washington votó por unanimidad el 15 de diciembre para autorizar el gasto de cámaras corporales para los oficiales de patrulla y civiles de la Oficina del Sheriff. Como fue señalado por la presidenta de la junta Kathryn Harrington, “Estas cámaras tienen la intención de servir simplemente como una ‘herramienta en la caja de herramientas’ para apoyar el rendimiento de cuentas, transparencia, seguridad y mejoramiento constante de nuestros servicios policiales. Agradezco que hayamos dedicado un tiempo para escuchar a la comunidad y obtener comentarios adicionales de nuestros expertos en la materia para informar esta decisión.”

El gasto de aproximadamente $1.3 millones de dólares a lo largo de cinco años proveerá una asignación completa de cámaras para 210 oficiales y la modificación de 129 vehículos de patrulla que tienen un equipo de tecnología relacionado. En una serie de desembolsos anuales durante un periodo de cinco años, el financiamiento vendrá de los fondos generales del condado, así como también del Distrito de Patrullas Reforzado del Sheriff y los dólares de Recaudación para Seguridad Pública. La Oficina del Sheriff espera que el proceso para asignar todas las cámaras, incluyendo un componente de entrenamiento riguroso para los oficiales, tomará aproximadamente un año para completarse. Se anticipa que las instalaciones de tecnología en todos los vehículos se prolongarán hasta el 2022.

El Sheriff Pat Garrett expresó su apreciación por el proceso de decisión minucioso y el apoyo de la junta, declarando: “Agradezco a los comisionados y miembros de la comunidad por su participación reflexiva en esta cuestión tan importante. El conocimiento adquirido de estas discusiones nos ayuda a mejorar y monitorear la asignación de cámaras de una manera más informada por la comunidad. Nosotros seguiremos beneficiándonos de las aportaciones constantes de los miembros de la comunidad y nuestra Comisión de Asesoramiento de Latinos, mientras nos esforzamos para asegurar que este programa agregue un valor de seguridad pública para todos los miembros de la comunidad.”

La presidenta Harrington también expresó su gratitud por la variedad en los comentarios recibidos de los residentes del condado. “Aprecio el tiempo y esfuerzo dedicados para proveer estos comentarios importantes. Tomamos muy en serio las expresiones de temor, sospecha y hasta enojo que escuchamos entre las personas de color de nuestra comunidad. También escuchamos las expresiones de apoyo y apreciación por el papel fundamental que nuestros oficiales de policía desempeñan en la seguridad comunitaria.”

A mediados de junio, después de la trágica muerte de George Floyd y las crecientes inquietudes a nivel nacional sobre el uso de la fuerza policial, la presidenta Harrington planteó una propuesta para que toda la junta considerara una asignación como una enmienda al presupuesto propuesto, para financiar completamente el Programa de Cámaras Corporales (BWC) de la Oficina del Sheriff. Después de varias conversaciones iniciales con las organizaciones comunitarias representando a una amplia variedad de residentes, Harrington planteó (y la junta votó por unanimidad para apoyarla), una propuesta para asignar los fondos con autorización para gastarlos después de tener la oportunidad de reunirse con los grupos históricamente marginalizados.  

En agosto, se realizaron una serie de seis reuniones virtuales específicamente culturales para pedir la opinión de la comunidad sobre el Programa BWC y otros temas de interés público. El 22 de septiembre, el personal del condado presentó un reporte escrito ante la junta sobre las perspectivas comunitarias y conclusiones, incluyendo un resumen de los datos de encuestas. El 29 de septiembre, la junta deliberó extensivamente sobre la información recibida de las sesiones de conversación y acordó buscar una aportación y clarificación adicional del personal antes de proceder con una decisión final. En noviembre, la junta también recibió los comentarios del público obtenidos en cuatro conversaciones sobre inversiones comunitarias que fueron diseñadas para darle prioridad a las necesidades comunitarias en el proceso de presupuesto anual del condado.

Como respuesta al sentimiento comunitario significativo sugiriendo que los fondos para funciones policiales se reasignaran a los servicios de salud mental, la junta pidió un informe sobre la variedad de servicios de intervención actualmente disponibles para los residentes del condado. El 8 de diciembre, la coordinadora del Programa de Servicios de Salud Mental Kristin Burke presentó una descripción general del robusto sistema de respuesta para crisis, el cual incluye una colaboración cercana con la Oficina del Sheriff. Burke destacó el éxito de los Equipos de Respuesta para Salud Mental (MHRT), los cual emparejan a oficiales de la policía con los profesionales de salud mental que están específicamente entrenados para obtener la ayuda que las personas necesitan en una crisis y evitar una intervención mayor del sistema de justicia criminal. Ella explicó que MHRT es similar al muy respetado y exitoso modelo CAHOOTS, el cual ha operado en la ciudad de Eugene por más de 30 años. Burke procedió a explicar que el sistema actualmente está siendo evaluado a través de un proceso multidisciplinario para identificar las brechas y proveer recomendaciones para expandir los servicios. Este proceso incluirá la participación comunitaria en un reporte de propuesta inicial antes de presentar las recomendaciones finales para la junta en el 2021. Burke agregó que el proceso de evaluación también considerará el potencial de nuevos recursos relacionados con la medida regional sobre Servicios de Vivienda Apoyados (SHS) que los votantes aprobaron en mayo del 2020.

La decisión de la junta para proceder con el financiamiento del Programa BWC incluye un interés constante para explorar las opciones que mejoren el sistema de respuesta para crisis del Condado Washington y abordar las necesidades insatisfechas de salud mental en la comunidad.

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